Foto: Gobierno de la Ciudad de México
A sus 23 años, Ulises Lozam se convirtió en un ejemplo vivo de lo que puede lograrse cuando el talento se encuentra con el respaldo institucional. Originario de la Ciudad de México y atleta de la Autoridad del Centro Histórico (ACH), Ulises participó en el Gran Prix Sudamericano de Atletismo realizado en Lima, Perú, donde obtuvo dos medallas de oro, resultado de su esfuerzo y de una gestión ciudadana que lo llevó a tocar las puertas del gobierno capitalino.
“Tengo 23 años, soy atleta de la Autoridad del Centro Histórico, acabo de participar en un Gran Prix Sudamericano que se realizó en Lima, Perú, donde obtuve dos medallas de oro. Comentar que gracias a la ACH estuve participando, porque ellos fueron los que me apoyaron para que yo viajara y participara”, compartió emocionado el joven deportista, quien acudió a la Plaza de la Constitución para agradecer personalmente a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, el apoyo recibido.
La historia de Ulises comenzó en una de las audiencias del programa Zócalo de Gobierno Ciudadano, una iniciativa que busca acercar a las y los funcionarios a la población para atender directamente sus necesidades. En su jornada número 36, el programa registró un aforo de 2,583 personas, con 1,048 atenciones, de las cuales nueve fueron atendidas personalmente por Clara Brugada.
“Vine a agradecerle a la Jefa, porque yo había venido hace tiempo –a las audiencias ciudadanas– para ver si me podían apoyar, gracias a ella la ACH me aprobó el apoyo”, relató Ulises, quien destacó el trato amable y la disposición de la mandataria para escuchar y actuar ante cada solicitud.
El caso de Ulises no solo representa un logro deportivo, sino también una muestra del impacto que puede tener un gobierno cercano, accesible y comprometido con el bienestar de su gente. El programa Zócalo de Gobierno Ciudadanoha sido clave para garantizar el derecho al deporte, especialmente para jóvenes que enfrentan barreras económicas para desarrollarse en el ámbito competitivo.
Con sus dos medallas de oro en mano, Ulises Lozam se convirtió en un símbolo de perseverancia y de lo que puede lograrse cuando el talento es respaldado por políticas públicas que creen en las personas. Su historia es una de las grandes ideas que hoy construyen una ciudad más justa, más humana y más inspiradora.
