Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, inauguró el Simposio Internacional Políticas de Igualdad de Género en las Universidades Iberoamericanas, organizado por la UNAM y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). En su mensaje, afirmó que la igualdad de género es una responsabilidad institucional y social ineludible, que debe promoverse en todos los niveles y sectores. “Hemos avanzado con pasos firmes gracias al diseño e implementación de protocolos, observatorios, programas de acompañamiento y políticas transversales”, señaló.
Lomelí reconoció que, aunque la educación superior ha abierto sus puertas, aún no garantiza condiciones equitativas para el desarrollo académico, el acceso a espacios de decisión ni el reconocimiento profesional. “Las mujeres siguen enfrentando obstáculos que restringen su participación y visibilidad”, expuso. Para superar estas barreras, propuso revisar los mecanismos de evaluación, los criterios de promoción y la distribución de cargas académicas, con el fin de integrar plenamente los principios de inclusión.
Destacó que en la UNAM se ha recorrido un camino sostenido, integral y coherente para incorporar el enfoque de género en todas sus dimensiones. “Los avances no son solo logros normativos o institucionales, son la expresión de un cambio cultural profundo que involucra estudiantes, personal académico y administrativo”, afirmó.
En el mismo encuentro, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, subrayó que las universidades públicas son espacios obligados para la defensa de los derechos humanos, lo que incluye la igualdad de género y el respeto a las diversidades sexogenéricas. “Dos tercios de quienes son analfabetas en el mundo siguen siendo mujeres”, recordó, y agregó que ellas representan menos de dos quintas partes de las personas académicas de alto nivel.
López Leyva citó un informe sobre el avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 176 universidades de 87 países, donde se advierte que muchas instituciones cuentan con datos sobre acceso y egreso de mujeres, pero desconocen las trayectorias laborales de sus egresadas. “La mayoría tiene políticas en favor de la igualdad de género, pero no todas evalúan su impacto”, puntualizó.
Por su parte, la coordinadora para la Igualdad de Género de la UNAM, Norma Blazquez Graf, afirmó que las universidades son motores de cambio y transformación social. “Durante tres días vamos a reflexionar sobre las políticas institucionales que nuestras universidades impulsan para garantizar la igualdad sustantiva, hacer realidad los derechos de todas las personas y erradicar las violencias”, expresó. Reconoció que los avances no han sido lineales ni exentos de resistencias, pero que el camino recorrido es fruto del trabajo colectivo de numerosas comunidades universitarias, especialmente de mujeres que han abierto grietas en estructuras históricamente excluyentes.
El simposio busca fortalecer una red iberoamericana de cooperación universitaria comprometida con la igualdad, la no discriminación y una vida libre de violencias. “Queremos que sea un espacio de diálogo entre quienes enfrentamos desafíos semejantes para imaginar nuevas formas de institucionalizar la igualdad sin perder su potencia transformadora”, añadió Blazquez.
En su intervención, la directora Académica del CLACSO, Gloria Esperanza Amézquita Puntiel, compartió datos del informe elaborado por CEPAL, ONU Mujeres y UNESCO, donde se señala que cuatro de cada diez mujeres en América Latina no están conectadas a internet, y quienes lo están, lo hacen en sus tiempos libres, después del trabajo remunerado o de las tareas de cuidado. “Si esta brecha se analiza pensando en una mujer migrante, negra, indígena, se hace todavía mucho más profunda”, advirtió.
Finalmente, el director Ejecutivo del CLACSO, Pablo Vommaro, envió un videomensaje en el que reafirmó el compromiso del Consejo con las políticas de igualdad de género en la educación superior. “Queremos que esa igualdad sea una realidad para todas y todos, dentro de un proceso de ampliación de derechos y reconocimiento de las diversidades”, concluyó.


