Universidades críticas y solidarias para América Latina

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

En la X Asamblea Regional: Caribe, Centroamérica y México de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC), el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, sostuvo que América Latina y el Caribe requieren universidades críticas, solidarias y abiertas al diálogo, capaces de producir conocimiento y formar ciudadanía en contextos que trascienden las fronteras nacionales.

“Cuando las democracias y el conocimiento enfrentan presiones, la libertad universitaria debe reivindicarse con una visión renovada. No como refugio frente al mundo, sino como capacidad para dialogar de manera más efectiva con él; no como distanciamiento de la sociedad, sino como una forma más cercana de servirla”, expresó.

Acompañado por el presidente de la UDUALC, Jorge Calzoni; la vicepresidenta, Miriam Nicado; y la rectora de la BUAP, María Lilia Cedillo Ramírez, Lomelí subrayó que resguardar la autonomía universitaria equivale a preservar el intercambio plural de ideas y fortalecer la capacidad de las instituciones para analizar y transformar los retos sociales.

El rector manifestó su solidaridad con las instituciones de educación superior de Argentina y Cuba, que enfrentan restricciones presupuestales y limitaciones económicas. En su conferencia magistral, destacó que el saber desarrollado en ambientes libres y orientado al bienestar común es una herramienta poderosa para construir sociedades más equitativas y sostenibles.

Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, advirtió que, aunque la autonomía universitaria está reconocida en 27 constituciones de la región, enfrenta amenazas constantes. “El financiamiento es la principal herramienta para evitar que las instituciones expresen esta facultad plenamente”, señaló, al tiempo que alertó sobre intereses económicos y el uso de inteligencia artificial para manipular sectores sociales.

Lomelí enfatizó que las universidades deben ser espacios de pluralidad genuina, donde disentir no signifique descalificar, y donde la crítica se ejerza con responsabilidad intelectual. “La vida universitaria es una auténtica escuela de ciudadanía”, afirmó, al destacar que la deliberación y el respeto son esenciales para fortalecer la esfera pública.

La Asamblea, realizada en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, reunió a rectoras y rectores de la región para analizar problemáticas comunes como desigualdad, exclusión educativa, violencia, migraciones forzadas, precarización laboral y deterioro socioambiental, reafirmando el papel de las universidades como foros de diálogo y cooperación regional.

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