Foto: Cuartoscuro
Las celebraciones de fin de año en la Ciudad de México han estado acompañadas de un incremento en la vigilancia vial, especialmente para evitar que el consumo de alcohol al conducir ponga en riesgo la seguridad de las personas. En este contexto, el programa “Conduce sin Alcohol”, también conocido como alcoholímetro, ha intensificado sus acciones durante diciembre, resultando en que mil 125 conductores hayan sido remitidos al “Torito” por rebasar los límites permitidos de alcohol en la sangre.
Operativo activo y cifras relevantes
De acuerdo con las autoridades, el operativo se encuentra vigente las 24 horas del día en las 16 alcaldías de la capital y continuará hasta el 11 de enero de 2026, con el objetivo de reducir accidentes viales relacionados con el consumo de alcohol durante el periodo festivo.
Hasta ahora, los agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han aplicado cientos de miles de pruebas tipo AlcoStop, que consisten en detectar la presencia de alcohol en el ambiente interior de los vehículos, así como miles de pruebas de alcoholemia mediante el aire espirado por los conductores.
Además de las remisiones al “Torito”, aproximadamente mil 50 vehículos han sido enviados a los depósitos vehiculares correspondientes, como parte de las sanciones aplicadas a quienes conducen con niveles de alcohol superiores a lo permitido por la ley.
Objetivos del programa y prevención
El alcoholímetro forma parte de una estrategia más amplia de la Ciudad de México para prevenir accidentes de tránsito y proteger la integridad física de conductores, peatones y pasajeros durante un periodo en que la movilidad incrementa por las festividades. El programa busca disuadir a quienes consumen bebidas alcohólicas de tomar el volante, reduciendo así el número de percances viales que suelen ocurrir especialmente en diciembre y los primeros días de enero.
Para ello, se han instalado más de mil puntos de revisión estratégicos en calles y avenidas principales, donde agentes y personal especializado realizan controles aleatorios de manera constante.
Llamado a la responsabilidad
Las autoridades han reiterado la importancia de no conducir bajo los efectos del alcohol, recordando que las sanciones no solo implican la remisión al “Torito” y la retención del vehículo, sino que también ponen en riesgo la vida de quienes participan en el tráfico. Las cifras acumuladas hasta ahora reflejan la persistencia de conductores que eligen manejar tras beber, a pesar de las campañas informativas y los operativos preventivos.
El cierre de año representa uno de los momentos de mayor movilidad y reunión social en la ciudad, por lo que las autoridades capitalinas insisten en que planear alternativas de traslado, como el uso del transporte público o servicios de taxi y aplicaciones de movilidad, es fundamental para reducir los riesgos asociados al alcohol y la conducción.
