Foto: Gobierno del Estado de Yucatán
En una ceremonia cargada de emoción y orgullo, la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY) celebró el egreso de más de 90 estudiantes de sus programas de licenciatura y posgrado, quienes ahora están listos para impulsar el arte y la cultura en sus comunidades. Las carreras en Artes Musicales, Artes Visuales, Docencia de la Danza Clásica y Teatro, así como las maestrías en Artes Musicales y Dirección de Escena, formaron a una generación que representa el talento y la diversidad creativa de México.
Los programas de posgrado, impartidos en modalidad a distancia, contaron con estudiantes originarios de Colima, Ciudad de México, Campeche, Chiapas, Baja California, Veracruz, Michoacán y Puebla, lo que demuestra el alcance nacional de la UNAY y su compromiso con una formación artística accesible y de calidad. “El arte y la música son expresiones colectivas que se construyen a partir de ideas, interacciones y contexto”, expresó Jorge Martínez Valderrama, quien obtuvo el mejor promedio de las maestrías, en un mensaje transmitido por video.
Martínez Valderrama compartió que su decisión de estudiar arte responde a una vocación profunda y a la necesidad de crear y compartir con el mundo, convencido de que esta elección puede contribuir a hacer del mundo un lugar mejor. Su testimonio resonó entre los asistentes como reflejo del espíritu que impulsa a la comunidad universitaria.
El rector de la UNAY, Domingo Rodríguez Semerena, recordó que las generaciones de licenciatura iniciaron sus estudios en plena pandemia, enfrentando desafíos extraordinarios desde la virtualidad. “Los felicito por su valentía y compromiso con el arte. Cuentan con las cualidades necesarias para ejercerlo con competencia y responsabilidad”, afirmó. También agradeció a las y los docentes por su generosidad, tiempo y entusiasmo, y a las familias por respaldar las vocaciones artísticas de sus hijas e hijos.
La UNAY reafirma su visión de que el arte tiene un poder transformador, capaz de generar bienestar, identidad y cohesión social. “Gracias por confiar en esta visión. Hoy celebramos no solo una graduación, sino el inicio de nuevas historias que enriquecerán la vida cultural de Yucatán y de todo México”, concluyó Rodríguez Semerena.
Con esta generación, Yucatán fortalece su papel como semillero de talento artístico, y la UNAY se consolida como una institución que forma creadores con sensibilidad, técnica y compromiso social, listos para transformar sus entornos a través del arte.
