La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que la inversión de 21 mil millones de pesos por parte de empresas farmacéuticas permitirá incrementar la producción de medicamentos, fortalecer la industria nacional y diversificar las exportaciones dentro del marco del Plan México. “Son más de 21 mil millones de pesos de producción de medicamentos en México, vinculado también con la investigación clínica… Agradecemos la confianza en México y que sigamos trabajando por el bien de todas y todos los mexicanos”, expresó durante la conferencia matutina.
El secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, subrayó que estos proyectos impulsan el desarrollo industrial del país y consolidan la producción de medicamentos en territorio nacional.
Entre las inversiones destacan:
- ABBOTT, con 3 mil 500 mdp para una nueva planta en Querétaro que generará mil 200 empleos hacia 2030.
- Bristol Myers Squibb, con mil mdp para manufactura local de terapias innovadoras y 445 empleos.
- Neolpharma, con 750 mdp para tres plantas en Toluca, con capacidad de producir 2 mil 300 toneladas de materias primas y más de mil 100 empleos.
- Opella, con 2 mil 300 mdp para ampliar su planta en Ocoyoacac y producir Enterogermina®, con 500 empleos.
- Laboratorios Kener, con 5 mil 360 mdp en proyectos de hemoderivados y biotecnológicos, sumando más de 770 empleos.
- Liomont, con 4 mil mdp para nuevas plantas de biofármacos y vacunas en Ocoyoacac y Cuajimalpa, con 770 empleos.
- Sanofi, con más de 2 mil mdp para una planta de insulinas, además de su actual producción de 150 millones de medicamentos y vacunas en el país.
- Bayer, con un avance de mil mdp de una inversión de 3 mil mdp y 150 mdp adicionales en estudios clínicos.
Los directivos de cada empresa coincidieron en que estas inversiones consolidan a México como plataforma regional de producción y exportación farmacéutica, además de garantizar acceso equitativo a medicamentos, innovación clínica y generación de empleos.
El Gobierno federal destacó que la industria farmacéutica se convierte en un pilar estratégico para la soberanía sanitaria y el crecimiento económico del país.


