Revelaciones que siempre estuvieron ahí

Ayer me encontré con mi amiga Susana Cruz en un tren volviendo de Valencia. Fuimos compañeros en el cole y resultó bastante bonito vernos y tener tiempo para ponernos al día.

¿Hay algún lugar mejor en el mundo para ponerse al día que un tren?

Ella viajaba con sus hijos —guapísimos y super mayores— y yo volvía de hacer unas entrevistas.

Susana es la fundadora de Suma Cruz y hace unas joyas diferentes y salvajes. Las veo muy a menudo en las manos y en las orejas de las chicas más estilosas de Madrid y cada vez que eso ocurre me siento muy contento por ella.

Me dijo que estaba orgullosa de mi carrera como escritor y eso me puso muy feliz viniendo de dónde viene. Todos los piropos valen lo mismo pero hay algunos que te dan una palmadita en la espalda del corazón.

Durante el viaje, hablamos de la suerte que tenemos de haber ido al colegio al que fuimos. En él nos enseñaron una de las cosas más importantes de todas: a ser educados.

Dejar sentar. Hablar al volumen adecuado. Escuchar. Comportarse en una mesa. Dar las gracias.

Ser educado es más difícil; más costoso a nivel muscular, mental y energético. Pero siempre merece la pena.


Fui a Valencia a entrevistar a personas refugiadas para un proyecto nuevo en el que ando metido que me gusta demasiado como para no reventarme la lengua a mordiscos cada vez que no puedo hablar de él.

Pero todavía es secreto.

Solo os diré una cosa: tiene que ver con el pan.

Y en las tres entrevistas que pude hacer, vi más verdad, valentía y dolor que en todos los libros que he leído este año juntos.


Ayer me di cuenta de que la marca de gafas de sol Ray-Ban significa, literalmente, «barrera contra los rayos».

¿Cómo no me había dado cuenta antes? Llevo toda mi vida usando el mismo modelo de gafas de sol: RayBan Wayfarer y nunca lo había pensado

¿No te encanta cuando pasa esto? Cuando te das cuenta de algo que había estado siempre ahí pero no lo habías visto. Por ejemplo, que “monja” es el femenino de “monje”.

O que Trainspotting significa «Viendo trenes», que es algo que hacen mucho los protas de la peli: ver pasar trenes.

Quién sabe, lo mismo están viendo el tren en el que, ahora mismo, viajo yo.

La vida, cómo es.

                                                                                                                                 - Jaime Rodríguez

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