Foto: Coordinación de Comunicación Social Cámara de Diputados
Una emotiva intervención se vivió en el Palacio Legislativo de San Lázaro cuando Cielo Magdalena Gómez López, hablante nativa de tzeltal originaria de Tenejapa, Chiapas, tomó la palabra ante el pleno de la Cámara de Diputados. En el marco de la iniciativa “Las lenguas toman la tribuna”, la activista afirmó que los idiomas originarios de México no son un obstáculo para el desarrollo, sino una fortaleza que traspasa fronteras.
Durante la sesión presencial, la migrante chiapaneca compartió su historia de vida para ejemplificar la vigencia y resiliencia de los pueblos indígenas. Relató que en 2005 tomó la decisión de emigrar a los Estados Unidos cruzando el desierto mientras estaba embarazada, un viaje donde descubrió que su patrimonio cultural viajaría siempre con ella sin importar las distancias.
“Cruzó el desierto embarazada, llevando pocas cosas, pero hubo algo que no tuve que guardar en una mochila: mi idioma materno. El tzeltal cruzó la frontera conmigo”, expresó Cielo Magdalena Gómez López desde la tribuna parlamentaria, donde enfatizó que hablar una lengua originaria debe ser motivo de orgullo y no de ocultamiento o discriminación.
Tras graduarse en la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas en la enseñanza del inglés, concluyó una maestría en Ciencias Políticas por la University of South Florida. Al radicar en territorio estadounidense,se certificó como intérprete de tzeltal y tzotzil para auxiliar a paisanos en hospitales, tribunales y trámites administrativos donde las barreras del idioma dificultan el acceso a la justicia y a la salud.
La especialista remarcó que la preservación de los idiomas originarios exige su uso activo en la vida pública y no solo en el ámbito doméstico. “Cuando se habla de derechos lingüísticos no hablamos solo de preservar una parte de nuestra cultura; hablamos del derecho de una persona a comprender, a ser comprendida y a tomar decisiones sobre su propia vida”, aseveró la ponente.
Al respecto, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, reconoció la trayectoria de la activista, destacando la fundación de la organización Casa Chiapas Tampa en 2011 y su labor en el Consulado de México en Orlando, Florida, donde brinda asistencia a víctimas de violencia, niños y adolescentes migrantes.


