Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
En los próximos 25 años, México debe fortalecer su política social para reducir de manera sustancial las brechas de género, garantizar derechos sociales y atender con prioridad a las mujeres en situación de pobreza extrema, especialmente a quienes viven en hogares indígenas. Así lo afirmó José Nabor Cruz Marcelo, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), durante su participación en el Seminario Permanente Internacional Interdisciplinario sobre Emergencia Social Comunitaria, organizado por la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM.
En su conferencia magistral titulada “Pobrezas y desigualdades sociales en el contexto global: retos y desafíos”, Cruz Marcelo ofreció un análisis sobre la evolución de la pobreza en México entre 2018 y 2022. Detalló que hubo una disminución del 41.9 al 36.3 por ciento en la pobreza multidimensional, lo que representa más de cinco millones de personas que salieron de esa condición. Sin embargo, advirtió que “la pobreza extrema no presentó bajas significativas”.
Atribuyó el avance al “cambio estructural orientado al aumento del salario mínimo y a los programas sociales implementados por el gobierno federal a partir de 2018”. Subrayó que los adultos mayores fueron de los sectores más favorecidos gracias a la universalización de la pensión no contributiva y el aumento bimestral en su monto. “Para 2024, estos apoyos representan casi el 40 por ciento del esfuerzo presupuestal del total de programas sociales federales”, indicó.
Al hablar sobre la población indígena, advirtió que “el 65.2 por ciento de quienes hablan una lengua indígena (cerca de 8.3 millones) vive en pobreza multidimensional y una cuarta parte (26.3 por ciento) está en pobreza extrema”. En ese sentido, hizo un llamado urgente a incorporar un enfoque de análisis más fino que considere la diversidad y la desigualdad estructural de los territorios y grupos sociales.
Recordó que el enfoque de medición de pobreza de CONEVAL es multidimensional, es decir, “va más allá del ingreso e incorpora carencias como educación, salud, vivienda, seguridad social y alimentación nutritiva”. Sin embargo, resaltó que no basta con tener derechos garantizados en la ley, sino que “es necesario asegurar el acceso efectivo a esos derechos”.
Pidió reconocer que “las experiencias de pobreza varían según edad, género, pertenencia étnica y ubicación territorial”y señaló que estas diferencias deben guiar el diseño de las políticas públicas. En este contexto, consideró indispensable impulsar el sistema nacional de cuidados, así como fomentar en la infancia y adolescencia el consumo diario de frutas y verduras.
José Nabor Cruz Marcelo concluyó que es posible mantener la tendencia a la baja en los indicadores de pobreza si se toman en cuenta estas dimensiones y se plantea una política social con enfoque de derechos, igualdad y justicia para todos los sectores de la población.
