Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM
Durante la conferencia “Impacto de la competencia en el desarrollo económico de México”, organizada por la Facultad de Economía de la UNAM, la presidenta de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), Andrea Marván Saltiel, subrayó que existe una percepción errónea sobre la política antimonopolio: “su objetivo es fomentar la competencia, pero no implica ausencia de control; exige intervención estatal estratégica y un marco regulatorio sólido”.
Explicó que solo de esa manera se garantiza que se respeten las reglas del juego y se compita en igualdad de condiciones. La política de competencia, añadió, implica vigilancia rigurosa del Estado para asegurar que las empresas cumplan las normas y evitar abusos de poder. “Cuando las compañías compiten, las personas consumidoras reciben una oferta más amplia, mejor calidad y precios menores”, puntualizó.
Marván Saltiel recordó que la ausencia de una política efectiva puede provocar sobreprecios y afectar bienes y servicios básicos. Señaló que contar con esta política fue condición para la firma del Tratado de Libre Comercio en 1993, y destacó que México fue pionero al contar con una autoridad en la materia con autonomía constitucional. “Cuando se cuenta con una política de competencia fuerte hay impacto directo en el PIB per cápita: mayor progreso, reducción de la desigualdad y mejora en el salario”, afirmó.
La directora de la Facultad de Economía, Lorena Rodríguez León, dio la bienvenida al encuentro y destacó que este espacio académico permite reflexionar críticamente sobre el papel de la competencia en el desarrollo económico. “Tenemos una trayectoria de bajo crecimiento. La idea es pensar en cómo construir un desarrollo económico sostenido, incluyente y dinámico”, expresó.
Rodríguez León advirtió que México enfrenta lo que diversos analistas llaman una “trampa de bajo crecimiento”, por lo que es necesario buscar soluciones y alternativas que permitan superar este escenario.
El encuentro en el Aula Magna Jesús Silva Herzog reafirmó la importancia de la política de competencia como herramienta para garantizar igualdad de condiciones en el mercado y como motor de desarrollo económico y social.


