Dinosaurio mexicano honra a la UNAM y a paleontólogo

Foto: Dirección General de Comunicación Social UNAM

El dinosaurio carnívoro descubierto en Coahuila, Xenovenator espinosai, fue nombrado en honor al paleontólogo Luis Espinosa Arrubarrena, jefe del Museo de Geología de la UNAM, en reconocimiento a su trayectoria científica y al trabajo pionero de la Universidad Nacional en el estudio de estos animales.

“Agradezco la distinción, en realidad es un reconocimiento a la UNAM porque ha estudiado y dado a conocer esto que el pueblo de Coahuila tiene como uno de sus grandes orgullos.”

La especie pertenece al grupo de los troodóntidos, carnívoros con plumas cercanos a las aves, y es la primera reportada en México. Vivió hace 70 millones de años, medía entre 60 y 70 centímetros de altura, alcanzaba tres metros de longitud, y se alimentaba de reptiles y peces en planicies costeras.

Su cráneo, más grueso que el de otros ejemplares, sugiere hábitos de defensa o exhibición territorial. Los investigadores lo comparan con aves actuales como los casuarios del sudeste asiático.

El hallazgo se realizó en el desierto de General Cepeda y se resguarda en el Museo del Desierto de Saltillo. Sus descubridores —Héctor Rivera Sylva, Martha Aguillón Martínez, José Flores Ventura, Iván Sánchez Uribe, José Rubén Guzmán Gutiérrez y Nicholas Longrich— destacaron la importancia de la UNAM en el desarrollo de la paleontología mexicana.

La descripción formal y el nombre fueron publicados este año en la revista científica internacional Diversity, consolidando el reconocimiento a la labor de Espinosa Arrubarrena y a la presencia de la UNAM en la investigación de la historia natural.

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