El 22 de mayo de 2026, en la Ciudad de México, se celebró la VIII Cumbre México-Unión Europea, donde líderes de ambas partes firmaron el Acuerdo Global Modernizado y un Acuerdo Comercial Interino, marcando un nuevo capítulo en la relación estratégica. El encuentro reafirmó el compromiso con el multilateralismo, el comercio justo y la cooperación internacional en un contexto de tensiones geopolíticas y transformaciones globales.
Los jefes de Estado y representantes destacaron que este acuerdo fortalecerá el diálogo político, la cooperación y los flujos de comercio, inversión, ciencia y tecnología, además de apoyar cadenas de suministro más resilientes y sostenibles. Se subrayó que desde el año 2000, cuando entró en vigor el primer acuerdo de asociación, el comercio bilateral se ha cuadruplicado.
La declaración conjunta celebró la adhesión de México a la Enterprise Europe Network y el avance de la agenda de inversiones Global Gateway, que movilizará recursos públicos y privados en sectores estratégicos como infraestructura, transporte sostenible, transición energética, salud, educación, economía digital y circular.
En materia internacional, ambas partes reafirmaron su compromiso con la Carta de las Naciones Unidas, la resolución pacífica de controversias y el respeto a la soberanía de los Estados. También expresaron apoyo a los esfuerzos por alcanzar una paz justa en Ucrania y destacaron la solidaridad humanitaria con el pueblo cubano.
La cooperación se ampliará a través de diálogos sectoriales en temas como acción climática, agricultura sostenible, seguridad alimentaria, investigación científica, inteligencia artificial y biodiversidad. Se acordó además reactivar el Diálogo Digital y lanzar un Diálogo Estratégico sobre Políticas, junto con un foro de alto nivel en materia de derechos humanos.
En el ámbito sanitario, se celebró la colaboración entre COFEPRIS y la Unión Europea, así como la puesta en marcha del primer Diálogo Sectorial México-UE sobre Salud, enfocado en medicamentos, vacunas, salud digital y preparación ante pandemias. En seguridad y migración, se acordó un diálogo de alto nivel que incluirá cooperación policial y judicial contra la delincuencia organizada y el tráfico ilícito de drogas, bajo principios de responsabilidad compartida y respeto a la soberanía.
La declaración también reafirmó compromisos en igualdad de género, acción climática y protección ambiental. “La igualdad de género y los derechos de las mujeres y niñas son partes inalienables de los derechos humanos universales”, se destacó en el documento, que incluye una Declaración Conjunta sobre Comercio e Igualdad de Género.
Finalmente, se acordó celebrar cumbres cada dos años y dar seguimiento a la implementación de los acuerdos alcanzados, consolidando una relación estratégica que busca prosperidad compartida, cooperación multilateral y un desarrollo sostenible para ambas regiones.


