Foto: Coordinación de Comunicación Social Senado de la República
En el marco de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat), especialistas coincidieron en que es crucial que los acuerdos políticos y económicos entre América Latina y la Unión Europea no solo sean firmados, sino que se conviertan en legislaciones efectivas que generen plataformas de inversión y empleo de calidad. Durante el conversatorio titulado “Impulsando inversión, comercio sostenible y cadenas de valor entre Europa, América Latina y El Caribe”, el copresidente Gabriel Mato subrayó que el verdadero desafío radica en “traducir el Acuerdo Global Modernizado entre México y Europa en un marco jurídico que impulse proyectos concretos”.
Mato destacó la necesidad de establecer “cadenas de valor fiables y mutuamente beneficiosas” para maximizar la interdependencia entre ambas regiones. Por su parte, Tomás Bermúdez, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que “los acuerdos binacionales no son instrumentos aislados, sino una arquitectura económica birregional” que puede impulsar la productividad y el crecimiento sostenible.
Elena Ochoa Ruiz, de la Cámara Española de Comercio en México, resaltó que el nuevo acuerdo abre oportunidades para crear “cadenas de valor más resilientes, integradas, innovadoras y humanas”. La divulgación de estos beneficios es fundamental, ya que muchas empresas aún desconocen cómo les impactarán positivamente estos acuerdos.
Finalmente, Eduardo Campo, de la CAF, enfatizó que la integración birregional es el “principal antídoto” ante los desafíos globales. Según Campo, sin una colaboración adecuada, “ningún país podrá incidir plenamente” en las grandes cadenas de valor y en las transformaciones necesarias para el futuro.
Las voces expertas apuntan a que la colaboración entre América Latina y Europa puede ser un motor clave para un crecimiento sostenible y una prosperidad compartida, siempre que se materialicen en acciones concretas y beneficios tangibles para las empresas y la sociedad.


