Desde Almoloya, Estado de México, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó un mensaje contundente este viernes: las conquistas del pueblo no se echarán para atrás, sin importar las presiones externas ni las campañas de desinformación que circulan en medios y redes sociales. Lo dijo tras presidir una Asamblea Comunitaria del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM), un programa que, según anunció, pronto tendrá un respaldo aún más sólido: quedará garantizado en la Constitución.
El acto se convirtió en un adelanto de lo que será el informe de Rendición de cuentas. Honestidad, resultados y amor al pueblo y a la patria, que la mandataria ofrecerá el próximo domingo 31 de mayo, a las 11:00 horas, en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, y de manera simultánea en plazas públicas de todo el país. Ahí, dijo, hará balance de año y medio de gobierno y reafirmará el compromiso de su administración con los sectores históricamente marginados.
“Vamos a dar una rendición de cuentas de qué es lo que hemos hecho en año y medio de gobierno y vamos a recordar que por más intenciones injerencistas o también por más que haya campañas sucias en las redes sociales, en los medios de comunicación, el pueblo está fuerte, empoderado y las conquistas del pueblo se defienden”, declaró Sheinbaum Pardo ante la comunidad reunida en Almoloya.
Sus palabras también fueron un mensaje directo a quienes, según señaló, buscan revertir los avances sociales de los últimos años alineándose con intereses del exterior. “A todos aquellos del pasado que se alían con intereses extranjeros, como los conservadores de siempre, que quieren regresar por sus fueros, ¿qué les decimos?, que el pueblo está organizado y hay democracia, pero las conquistas del pueblo, esas, no se van a echar nunca para atrás, no vamos a regresar al régimen de corrupción y privilegios, vamos a seguir con gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México”, subrayó la mandataria.
Más allá del discurso político, la visita tuvo un componente concreto y de gran importancia para las comunidades indígenas del país. Sheinbaum Pardo anunció que en el próximo periodo ordinario de sesiones del Congreso enviará una iniciativa para que los recursos del FAISPIAM queden plasmados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El objetivo es claro: asegurar que las comunidades indígenas y afromexicanas reciban presupuesto de forma directa, sin intermediarios, blindando así una conquista que, en palabras de la propia Presidenta, no puede quedar a merced de los vaivenes políticos o de futuros gobiernos.
La Jefa del Ejecutivo también recordó que fue durante la Cuarta Transformación cuando se incorporó a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho en la Constitución, gracias a la reforma aprobada al artículo 2 constitucional, un cambio que en su momento representó un reconocimiento histórico para millones de mexicanas y mexicanos que durante décadas habían sido ignorados por el Estado.
En ese contexto, la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, ofreció datos que ilustran el alcance del programa. Hasta la fecha se han realizado 13 mil 500 Asambleas Comunitarias del FAISPIAM en todo el país. En estas asambleas, son las propias comunidades quienes deciden en qué obras e infraestructura se invertirán los recursos, lo que representa un modelo de participación democrática directa a nivel de base. Ramírez Amaya estimó que para el cierre del año se llegará a las 19 mil asambleas en todo el territorio nacional, lo que daría una dimensión aún mayor al programa.
El director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, precisó los números correspondientes al Estado de México: en esta entidad, 601 comunidades pertenecientes a los pueblos otomí, mazahua, nahua, matlazinca y tlahuica recibirán una inversión de 881 millones de pesos provenientes del FAISPIAM. Esos recursos, aclaró Regino Montes, serán destinados a obras de urbanización, agua potable, electrificación, alcantarillado y drenaje, todas ellas definidas conforme a las prioridades que las propias comunidades establecieron en sus asambleas. No es el gobierno el que decide qué construir; son los pueblos.
La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, tomó la palabra para agradecer a la Presidenta por lo que calificó como un día histórico para los cinco pueblos originarios de la entidad, que por segunda ocasión reciben recursos directos del fondo. La mandataria estatal destacó la importancia de que estas comunidades, históricamente relegadas en el reparto del presupuesto público, hoy sean protagonistas en la toma de decisiones sobre su propio desarrollo.
La voz de las comunidades también estuvo presente. Valeria Fernanda Bandala García, tesorera del Comité de Administración del Ejido de Santa María Nativitas, agradeció a la Presidenta Sheinbaum Pardo por escuchar las necesidades de su comunidad y aseguró que los recursos serán aplicados de manera responsable y transparente.
El evento dejó en claro que el FAISPIAM no es solo un programa de transferencias de recursos, sino un mecanismo que, en la visión del gobierno federal, cambia la relación histórica entre el Estado mexicano y sus pueblos originarios: de la exclusión y la intermediación, a la participación directa y el reconocimiento constitucional. Con el anuncio de la iniciativa legislativa que se presentará en el próximo periodo de sesiones, el gobierno de Claudia Sheinbaum apuesta a que ese modelo no dependa de la voluntad de ninguna administración futura, sino que quede grabado en la ley fundamental del país.


