Foto: Gobierno del Estado de Puebla
Con el firme propósito de garantizar el derecho a la educación y a la salud en las regiones más apartadas del estado, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, colocará este sábado la primera piedra del campus de la Universidad de la Salud del Estado de Puebla (USEP) en el municipio de Zoquitlán, una obra estratégica que busca formar médicos y enfermeras sin que las y los jóvenes tengan que abandonar sus comunidades.
“Se trata de una obra con enfoque de justicia social, que acerca oportunidades reales a quienes más lo necesitan”, ha expresado Armenta, al destacar que esta nueva sede se suma a las ya iniciadas en Izúcar de Matamoros y Yaonáhuac, como parte de una visión integral que une educación, salud, seguridad y humanismo.
El rector de la USEP, Martín Huerta Ruíz, celebró el avance del proyecto y señaló que la universidad representa un paso hacia la igualdad y el desarrollo. “Es un reconocimiento a la lucha de aquellos que, para cumplir la meta de superarse a través de la educación superior, tuvieron que emigrar a otros lugares”, afirmó. En esta institución, dijo, se formarán profesionistas que transformarán vidas y fortalecerán el sistema de salud desde lo local.
La nueva sede contará en su primera etapa con 37 espacios distribuidos en un edificio de dos niveles, sobre una superficie de 2 mil 600 metros cuadrados, con una inversión de 49 millones 271 mil pesos. Los municipios beneficiados directamente serán Ajalpan, Vicente Guerrero, Coyomeapan, San Sebastián Tlacotepec y Eloxochitlán, en una región que históricamente ha enfrentado retos de acceso a servicios básicos.
Con este proyecto, el gobierno estatal reafirma su compromiso de reconstruir el tejido social desde la educación y la salud, formando profesionales con vocación comunitaria y arraigo territorial. La Universidad de la Salud en Zoquitlán será un punto de encuentro para el conocimiento, la equidad y el bienestar, en el corazón de la Sierra de Puebla.
