Con más sufrimiento del esperado, la Selección Mexicana derrotó 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Akron de Guadalajara y se convirtió en el primer equipo en clasificar a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026. Un error garrafal del portero rival y una atajada milagrosa sobre el final sellaron una noche que quedará grabada en la memoria de la afición tapatía.
Este resultado le da a México el liderato del Grupo A con seis puntos de seis posibles y, lo más importante, garantiza que el Tri disputará la fase eliminatoria en el Estadio Ciudad de México con el respaldo total de su gente.
El héroe inesperado
El único gol del partido llegó al minuto 50 de la manera más insólita. Kim Seung-gyu, portero surcoreano, salió a despejar un balón aéreo a la altura del manchón penal, pero chocó con su propia defensa y el esférico quedó botando en el área chica. Luis Romo no perdonó: disparó con la portería vacía para anotar en su debut mundialista.
“Soñé muchas veces con este momento, pero vivirlo es completamente diferente”, expresó el mediocampista con lágrimas en los ojos tras el silbatazo final.
Romo, quien había cargado con el estigma de ser un jugador de selección sin presencia en Copas del Mundo, aprovechó su oportunidad de manera contundente y se convirtió en el jugador más valioso del encuentro.
Un partido de dos caras
México dominó el primer tiempo con una presión alta comandada por Julián Quiñones y Raúl Jiménez, quienes no dejaron respirar a la defensa asiática. La línea defensiva también brilló al dejar en fuera de lugar a los atacantes surcoreanos en seis ocasiones, anulando la velocidad de Heung-Min Son.
Sin embargo, el segundo tiempo fue otra historia. Corea del Sur adelantó sus líneas en busca del empate y encontró espacios que pusieron en aprietos a la zaga mexicana. Edson Álvarez mostró un ritmo lento y perdió varias veces la espalda frente a Son, mientras que Jorge Sánchez dejó huecos por la banda derecha que Roberto Alvarado tuvo que cubrir con sacrificio.
Brian Gutiérrez volvió a tener un inicio errático, prácticamente invisible en la primera mitad, aunque mejoró tras el descanso con mejor circulación de balón y aportes defensivos.
El momento del Tala Rangel
Cuando todo parecía perdido, apareció la figura del partido. Al minuto 87, Yang Hyun-jun remató de cabeza a quemarropa dentro del área chica. Raúl Rangel sacó un manotazo salvador a contrapié y, en el rebote inmediato, el mismo delantero surcoreano intentó empujarla, pero el portero tapatío volvió a aparecer para sacar el balón sobre la línea de gol.
El estadio enmudeció por un instante. Luego, estalló.
“El Tala nos salvó, así de simple”, reconoció Javier Aguirre en conferencia de prensa. “Tuvo una tarde tranquila, pero cuando lo necesitamos, respondió como los grandes”.
La sombra de César Montes
La ausencia del capitán César Montes, suspendido por la expulsión ante Sudáfrica, obligó a Aguirre a reconfigurar la zaga. Johan Vásquez respondió con solidez: apareció con puntualidad en tiros bloqueados y recuperaciones tanto en el centro como por el carril izquierdo.
Sobre el final, Israel Reyes ingresó para conformar una línea de cinco y cerrar el partido. México necesitará que estas alternativas sigan rindiendo si quiere soñar en grande.
Lo que viene
México va invicto y alimenta la ilusión de una afición que no veía a su selección comenzar un Mundial con dos victorias consecutivas desde Corea-Japón 2002. El último partido de la fase de grupos ante Chequia ya no compromete la clasificación, pero servirá para afinar detalles antes de los dieciseisavos.
La afición sueña. El Tri responde. ¿Será esta la Copa del Mundo que México tanto ha esperado?
México 1-0 Corea del Sur
⚽ Luis Romo (50′)
📍 Estadio Akron, Guadalajara

