Agraviados por el boicot al informe-destape de la senadora Ana Lilia Rivera, los puros de Morena reclamaron públicamente a la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros. “No es correcto ni aceptable que no se promueva la unidad”, se quejó Gerardo Fernández Noroña ante una plaza llena.
Tenía que estar a reventar el predio donde se instaló la carpa para el informe de la legisladora. El transporte público fue escaso y los organizadores se quejaron del cierre de caminos. Pero lo que realmente molestó a los puros fue que a la misma hora, el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, encabezara a más de 25,000 tlaxcaltecas “para respaldar el llamado a la defensa de la soberanía y la transformación” formulado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
A cinco días del registro formal de los aspirantes a la coordinación estatal de los comités para la defensa de la transformación, Ana Lilia y Alfonso midieron fuerzas. Si se trataba de registrar quién es el favorito de las bases tlaxcaltecas, el alcalde dejó claro que cuenta con una sólida estructura territorial y el respaldo de la gobernadora.
Los Puros arroparon a Rivera y lanzaron una seria advertencia a Cuéllar Cisneros, a través de las expresiones de Fernández Noroña. “No se debe usar la defensa de la independencia y la soberanía nacional para tratar de cerrar el camino a nadie”, definió el senador mexiquense. “La unidad es la prioridad en este momento”.
La aparición dominical del exgobernador José Antonio Álvarez Lima, ideólogo de una de las facciones más radicales de la izquierda mexicana, sirvió para refrendar uno de los vicios históricos de la clase política de esta entidad del Altiplano.
Tlaxcala es un territorio fértil para las disputas entre los clanes familiares. Álvarez Lima era gobernador, en 1998, cuando el padre del alcalde capitalino, Alfonso Sánchez Anaya, rompiera con el PRI y aceptara la candidatura que le ofreció Andrés Manuel López Obrador a la gubernatura de Tlaxcala.
Sus vínculos con Beatriz Paredes y Elba Esther Gordillo impidieron que la dirigencia tricolor lo respaldara. Su carisma y la ola aliancista previa al 2000 catapultaron su rebeldía.
Lorena Cuéllar Cisneros también militó en el PRI y tiene ancestros en el poder estatal. En la 4T cuenta con fuertes lazos con la secretaria del Bienestar, Leticia Ramírez Amaya y con el exlíder de la bancada morenista en la Cámara alta, Adán Augusto López Hernández.
Por esos nexos y su respaldo a Sánchez García, los puros no están dispuestos a avalar los resultados de los sondeos. Y es que el alcalde capitalino logró posicionarse como indiscutible retador de Rivera, quien hace seis años perdió la encuesta con la actual gobernadora.
Con una estrategia de posicionamiento vetusta, la senadora cerró su etapa de posicionamiento con un acto protocolarioque tuvo a la presidenta de la Comisión Permanente, Laura Itzel Castillo y al coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, y al procurador agrario, Víctor Suárez, como invitados de honor.
Una decena de senadores del ala dura —Lupita Chavira, Cinthya López Castro e Higinio Martínez completaron la escena—, además de los diputados Dolores Padierna y Alfonso Ramírez Cuéllar.
El movimiento encabezado por René Bejarano y Dolores Padierna es el soporte territorial de este agrupamiento morenista que colocó a Citlalli Hernández en la Comisión de Elecciones.
Los puros reclamarán media docena de las candidaturas del 2027. Ana Lilia Rivera es una de sus principales apuestas. Otros suyos son Evangelina Moreno Guerra en Baja California; Félix Salgado Macedonio en Guerrero, y Raúl Morón en Michoacán.
Alberto Aguirre | Signos Vitales | El Economista
Los reproches de los Puros
23 de junio de 2026.
https://www.eleconomista.com.mx/opinion/reproches-puros-20260623-819771.html