Cuenta Juan José Sierra, presidente de Coparmex, que la principal preocupación que le exponen sus interlocutores en los 71 centros que la organización patronal tiene en el país, es la inseguridad en general, y la extorsión en particular.
El señalamiento no sorprende a nadie. La percepción en ese delicado tema es mala, a pesar de los “otros datos” del Gabinete de Seguridad, que mañanera tras mañanera nos recetan en Palacio Nacional: todos los delitos están a la baja.
La última Encuesta Nacional de Seguridad Urbana del Inegi, publicada el 24 de abril pasado, nos dice que 67% de las mujeres consideran que vivir en su ciudad es inseguro.
Ese porcentaje baja entre los hombres: 54.6 por ciento.
El dirigente del “sindicato de patrones” —así describe Sierra a Coparmex— está convencido de que sin seguridad no hay desarrollo y sin él no hay seguridad ni futuro para México.
El dirigente patronal reconoce, eso sí, que hay un cambio de estrategia en materia de seguridad en el país.
La política de abrazos, no balazos —cheque en blanco para la delincuencia— quedó definitivamente atrás. “Era fundamental”, subraya.
Pero agrega: “Las cifras siguen siendo alarmantes. Si México quiere ser un jugador valioso, atractivo en esta nueva realidad global, tiene que seguir trabajando en seguridad, certeza jurídica y energética“, subraya.
La plática con el mero, mero de la Confederación Patronal de la República Mexicana se realizó en el restaurante del Centro Asturiano de Polanco.
Abordamos temas relativos a la innovadora relación obrero patronal, las relaciones de los empresarios con el gobierno de izquierda en México; sus visitas a Estados Unidos, su reciente viaje a Europa, las mipymes… Imposible agotarlos en una columna.
El tono de voz de Sierra Álvarez se hizo más enfático cuando habló de las extorsiones que hoy se sufren. Los criminales no distinguen edad, sexo o posición social.
“Lo mismo extorsionan un changarro que un restaurante de lujo, el dueño de un centro nocturno, los aguacateros, los hoteleros”, como apunta la socióloga María Amparo Casar, en el portal de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Agarra parejo.
Sierra Álvarez dio datos que ilustran la afirmación de que ese delito está desbordado:
“Nos acaban de dar el dato de los primeros cuatro meses de 2026. La extorsión tiene la cifra más alta de los delitos. 97% no se denuncia. De ese 3% que se denunció, el delito subió 9%, en comparación con 2025.
“La extorsión no sólo es la delincuencia organizada. También recibo quejas en algunas ciudades y estados, de que en aras de hacer cumplir la ley, las autoridades se convierten en el mayor extorsionador de los empresarios, por los montos”.
Ya encarrerado, se congratuló de que el multicitado delito ya esté tipificado en la Ley General de Castigo a la Extorsión, así la llamó.
Dijo más: “Ahora vamos a evaluar la homologación de esta ley en los congresos de los estados.
“Hay dos acciones que pueden bajar la extorsión: la creación en las fiscalías estatales de unidades antiextorsión y los inhibidores de llamadas en los reclusorios estatales.
“Con esas dos acciones, si se llevan a cabo, bajarían los niveles de extorsión. Te lo firmo“, subrayó.
Y dio datos de Data Coparmex: 18% de los socios del “sindicato patronal” han sufrido intentos de extorsión.
De ese total, 37% ha pagado. “Es el delito que tiene de rodillas a miles de empresarios en todo el país“, puntualizó.
Rafael Marín Mollinedo, fundador local de Morena y su primer dirigente en Quintana Roo, es outsider en la contienda para elegir candidato a gobernador del oficialismo en ese hermoso estado que enfrenta dos problemas graves: crimen organizado y sargazo.
Las encuestas lo colocan en tercer lugar en las preferencias internas, detrás del senador con licencia, Gino Segura, aliado de Jorge Emilio González, otrora conocido como El Niño Verde.
Pero también de Ana Paty Peralta, alcaldesa de Cancún, respaldada por la gobernadora Mara Lezama.
Marín Mollinedo, exjefe de Aduanas, sabe que Jorge Emilio anda diciendo que va a hacer todo para que Segura sea el candidato, pero no se desanima.
Está convencido de que si el Partido Verde va con abanderado propio en Quintana Roo, se cae. Su apuesta es convencer que es el más morenista de los contendientes internos del oficialismo.
“Voy subiendo. Estoy esperando la encuesta“, nos dijo, convencido de que va a gobernar el estado.
Francisco Garfias | Arsenal | Excélsior
La extorsión agarra parejo
25 de junio de 2026.
https://www.excelsior.com.mx/opinion/francisco-garfias/extorsion-agarra-parejo