Foto: Coordinación de Comunicación Social Senado de la República
En la Comisión Permanente, legisladores de distintos partidos debatieron sobre el llamado “Halconazo” o “Matanza del Jueves de Corpus”, ocurrido el 10 de junio de 1971, cuando un grupo paramilitar reprimió una manifestación estudiantil en la Ciudad de México.
El senador de Morena Manuel Huerta Ladrón de Guevara calificó el hecho como una “herida abierta” y advirtió que aún existen intentos de silenciar la voluntad popular. El diputado Joaquín Zebadúa Alva recordó que las represiones de 1968 y 1971 fueron la base de conquistas democráticas posteriores.
La senadora Laura Itzel Castillo Juárez sostuvo que el daño provocado por el régimen de los setenta no debe olvidarse y destacó que hoy existen políticas progresivas que evitan la represión. Por el PAN, el diputado Marcelo Torres Cofiñoseñaló que el Halconazo es una de las “páginas más obscuras” de la historia y advirtió que tragedias similares pueden repetirse con otros nombres.
El diputado Ricardo Madrid Pérez (PVEM) afirmó que el episodio recuerda que ninguna sociedad puede avanzar silenciando a sus jóvenes, mientras que el priista Rubén Moreira Valdez subrayó que las responsabilidades son individuales y no colectivas. El senador Manuel Añorve Baños (PRI) cuestionó que Morena retome el tema para evitar hablar de problemas actuales.
La diputada Mary Carmen Bernal Díaz (PT) consideró que recordar el Halconazo es un acto de justicia, y el senador Néstor Camarillo Medina (MC) advirtió que el Estado aún da la espalda a quienes exigen justicia. El diputado Gibrán Ramírez Reyes (MC) añadió que incluso en bloques hegemónicos las discrepancias pueden derivar en violencia.
Los legisladores coincidieron en que mantener viva la memoria del 10 de junio de 1971 es fundamental para fortalecer la democracia y evitar que hechos similares se repitan.

