Sheinbaum condicionó ayer volver a ver a Trump hasta que haya acuerdo sobre el T-MEC. Pero uno de los escollos para el acuerdo es que, al contratar médicos cubanos, México viola el capítulo 23, que prohíbe el trabajo esclavo.EU considera “trabajo esclavo” el de los médicos cubanos aquí.
Queda otro contratiempo: el capítulo 32, que prohíbe acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado, como Cuba. Pero la presidenta lo descafeíno al suspender los envíos de petróleo a la dictadura castrista.
Pero, por consideración política con su principal aliado ideológico, la presidenta no cortará la contratación de médicos, y silenció el tema, al estilo americano: “no news is good news”. En sus discursos, ya no existen esos médicos.
Pero, el trabajo esclavo de los médicos cubanos ya es asunto de política mundial: está en la mira no sólo de EU, sino de instituciones y ONG internacionales que advierten en esos contratos un esquema de explotación laboral.
Hay decenas de informes este año, con testimonios y documentos, que demuestran trabajo forzoso, vigilancia, retención salarial y restricciones contra los médicos que la dictadura cubana envía como esclavos a países amigos.
Hasta julio, Cuban Medical Brigades (presentada por Prisoners Defenders y Consorcio Justicia) revisó “misiones” en 209 países y territorios, en los que demostró que, en 53 (México incuido), hay 25 mil 724 médicos.
La plataforma verificó mil 402 testimonios y registró presiones sobre los médicos para integrar esos contingentes, contratos opacos, control de pasaportes, limitaciones de movimiento y amenazas sicológicas.
Cuba jubila con 10 dólares a los médicos que vuelven de México en edad de retiro, aunque México pagó en 2025 más de tres mil 277 dólares por cada médico. A llegar, los médicos reciben el salario retenido por el gobierno, mientras en el extranjero.
Sí: Cuba es una tienda de raya de mil kilometros de largo: el patrón, la dictadura, paga a los médicos con moneda interna que solo pueden gastar en los establecimientos del patrón, y bajo las condiciones del patrón.
El gobierno cubano les quita a los médicos la mínima cantidad de dinero que les otorga por sus misiones, al darles “el derecho” a comprar un auto usado de los que importa desde Miami.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros de EU permite a empresas de Florida (Apacargo Express, Fuego Enterprises, Maravana Cargo) exportar a Cuba vehículos seminuevos, y la dictadura los vende a los médicos al retornar.
El único vendedor es la dictadura. Los médicos tienen que comprarle el vehículo a las comercializadoras estatales, como SASA o CIMEX. El dinero de su trabajo regresa directamente a las manos del mismo empleador: la dictadura.
Y México sostiene a esa detestable tienda de raya.
– Rubén Cortés