En Pijijiapan, Chiapas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo supervisó avances del Plan Nacional de Maíz Nativo, que garantiza bienestar a campesinas y campesinos mediante acompañamiento técnico y fortalecimiento de la cadena de producción.
“El maíz nativo es de todas y de todos los mexicanos. Tenemos que defenderlo y conservarlo”, afirmó la mandataria, al señalar que su preservación es tan importante como la protección del petróleo y los recursos naturales.
Sheinbaum recordó que el maíz puede cultivarse en todo el territorio nacional y convocó a rescatar prácticas tradicionales como desgranar y guardar semillas para el siguiente ciclo. “Si seguimos con puro maíz híbrido, ¿qué va a pasar? La gente va a depender de comprar semillas. ¿Y quiénes venden las semillas? Unas cuantas empresas”, advirtió.
El programa El Maíz es la Raíz prioriza la soberanía alimentaria y la preservación de los pueblos originarios, con acciones como la producción de tortillas y tostadas. La presidenta destacó que los gobiernos de la Cuarta Transformación devuelven dignidad al pueblo mediante programas como Sembrando Vida y Producción para el Bienestar.
La directora de Alimentación para el Bienestar, María Luisa Albores González, informó que el plan abarca 684 municipios de ocho entidades del sureste, con más de 270 mil productores. Incluye asistencia técnica, insumos agroecológicos, casas comunitarias de semillas y encuentros bioculturales.
En Chiapas, el programa avanza en 95 municipios con 108 mil productores, 1,675 comunidades milperas y 783 módulos de aprendizaje. El estado concentra 29 de las 54 razas nativas, lo que representa 59% del total nacional.
Acompañaron a la presidenta el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar; la secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez; el secretario del Trabajo, Marath Baruch Bolaños López; y el coordinador del plan, Flavio Aragón Cuevas. También participaron el presidente municipal de Pijijiapan, Carlos Alberto Albores Lima, y la productora Concepción Nanduca Solís.


