Foto: Gobierno del Estado de Puebla
Con una flotilla de 100 pipas y una meta de 412.8 millones de litros de agua potable en seis meses y medio, el Gobierno del Estado inició una estrategia emergente para atender a 36 mil familias de la zona metropolitana afectadas por el desabasto. El gobernador Alejandro Armenta Mier definió esta acción como una respuesta inmediata para garantizar el derecho humano al agua mientras avanza la revisión jurídica y técnica de la concesión del servicio.
Armenta recordó que el Artículo 4º de la Constitución establece el acceso al agua como derecho humano y señaló que la problemática deriva de decisiones de administraciones pasadas que privatizaron el servicio. Mientras se revisa el esquema de concesión, su administración atiende directamente a la población con acciones concretas de suministro.
La secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, informó que la primera etapa del programa contempla 51 mil 600 recorridos para distribuir agua potable, beneficiando directamente a 36 mil familias y de manera indirecta a más de 136 mil 800 personas. La primera entrega se realizó en la colonia Ampliación Santa Lucía, al sur de la capital, donde las familias recibirán el servicio sin costo, fortaleciendo su economía y calidad de vida.
El coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, precisó que continúa la auditoría a la concesionaria para verificar el cumplimiento de inversiones comprometidas. Subrayó que estas revisiones no detendrán las acciones de suministro, pues se diseñó un plan operativo para identificar puntos prioritarios y asegurar atención permanente en colonias con mayores necesidades.
Con esta estrategia, el Gobierno del Estado refrenda su compromiso de garantizar el acceso al agua como derecho humano, en concordancia con los principios de justicia social impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.


